martes, 15 de mayo de 2007

A Chuiji no le gustan las personas impuntuales


Uno de los temas importantes en esta 6.ª edición del festival dedocumentales EDOC que se celebra estos días en Quito y Guayaquil, es la discusión sobre los posibles contenidos y políticas del canal estatal en el que el gobierno de Rafael Correa trabaja al momento.
En este contexto se presenta la muestra DocTV que incluye cuatro documentales brasileñas hechas para televisión en el marco de un programade fomento a canales estatales. Además se preparó un foro que tuvo lugarel lunes en la Flacso. Este diálogo se suponía que sería presidido porpaulo Alcoforado, el coordinador del programa DocTV y la secretaria deComunicación del Estado, Mónica Chuji.
En la mañana del lunes Alcoforadoanunció que por motivo del 1.º Foro de TV Pública del Brasil se había visto imposibilitado de asistir y envió un manifiesto del mismo evento para que sea leído entre el público. Cerca de las 17:30 se anunció que Chuji tampoco vendría. Al parecer porque la sala no contaba con un proyector para Power Point, pero más tarde indicará que se ausentó porque la gente acudía con mucho impuntualidad a la cita. Su asistente le avisó a las 17:10 que apenas había diez personas y ella no iba a ir por tan pocos (¿Con cuántas personas esperaría reunirse la Licenciada).
Por su parte los moderadores Manolo Sarmiento, director de los EDOC yJorge Luis Serrano, director de Consejo de Cine con semblantesdecepcionados expusieron frente a 30 asistentes comprensivos la importancia de determinar los enfoques de la programación de un canal estatal. Sarmiento explicó para ejemplificar, ciertos principios sobre los que se construyen 192 canales públicos en el Brasil. Entre ellosla importancia de la formación crítica de un individuo para ejercer su ciudadanía, la universalización del derecho a la educación y el fomento a la producción independiente. Además, dos nociones que sería ideales haber podido discutirlas con alguien del Estado: que los canales sean independientes del gobierno de turno y del mercado.

Paulina Simon

lunes, 14 de mayo de 2007

Horarios y programación

En respuesta a una pregunta:

Los horarios y programación se pueden encontrar en el sitio web de los organizadores que es:

http://www.cinememoria.org/

A su vez si está en Quitoen en la sala de cine Ocho y Medio puede encontrar el boletín impreso con la información y en Guayaquil y Manta en las salas de MAAC Cine.

Ecuador, por una cultura documental

Los encuentros del Otro Cine empezaron en 2002 con una propuesta novedosa y diversa. Ese año se estrenaron tres largometrajes y un corto ecuatoriano: De cuando la muerte nos visitó, Yanara Guayasamín;El lugar donde se juntan los polos, de Juan Martín Cueva; Problemas personales, de Lisandra Rivera y Manolo Sarmiento y Toros populares, de Jorge Juan Anhalzer.
En la 2.ª edición otros cuatro estrenos, tres cortos y un mediometraje. El año pasado fueron seis estrenos nacionales y en esta ocasión se programa la mayor cantidad de películas documentales ecuatorianas de los últimos seis años, un total de 10: Cuba, el valor de una utopía, de Yanara Guayasamín; Taromenani, el exterminio de los pueblos ocultos, de Carlos Andrés Vera; AVC del sueño al caos, de Isabel Dávalos; Mete gol gana de Felipe Terán; El tren más difícil del mundo, de Daniel Wyss; En primera plana, de Pablo Mogrovejo; Estilo libre, de Víctor Carrera; El carro del tío Arturo, de Gabriela Batallas; Rostros en el tiempo, de Iñaki Oñate y Sin papeles en Alemania, de Mauricio Estrella.
En una reunión en el Pobre diablo, seis de los realizadores hablan sobre sus experiencias, sus temas y el deseo de hacer películas. Con respecto a que haya un buen número de estrenos nacionales este año, Carlos Andrés Vera comenta que "Las historias siempre han estado ahí, pero ahora es más fácil filmar las gracias a la democratización de los recursos técnicos (cámaras digitales, etc)".
Para Pablo Mogrovejo, es my importante que los jóvenes estén hoy tan atraídos por el cine: "Hay muy buenas intenciones, lo que hace falta ahora es que se profesionalicen en los oficios del cine".
Por su parte Isabel Dávalos comenta "Es importante que ahora haya también interés de entidades privadas que inyecten recursos a los proyectos como fue el caso de Teleamazonas , que coprodujo la películade Felipe Terán, Mete gol gana".
Los temas de cada una de sus películas son diversos, pero en el caso del AVC (Alfaro Vive Carajo), los Taromenani y el grupo GLBT, según comenta Vera, se trata de tres pueblos ocultos en el Ecuador. No todos los directores trabajan de la misma manera. Algunos han preparado las películas que dieron vueltas en sus mentes hace muchos años, otros han decidido filmar historias que tienen urgencia por ser exhibidas.
Los procesos de investigación son distintos, la forma deh acer un guión, sobre la marcha o previo al rodaje, son algunas de las claves que diferencian sus estilos. Sin embargo, tiene en común todos los directores ecuatorianos, aquello que es evidente: una voluntad infinita por contar historias y además por ofrecer a los espectadores documentos de vida realizados con pasión, calidad y fuertes convicciones. (PST)
LOS INVITADOS
Yanara Guayasamín
"Siento que en el Ecuador el cine vive procesos, las películas cuentan partes de las historias, pero éstas o se pueden contar completas, hay la necesidad de continuar con la investigación, de seguir a las historias y ver cómo evolucionan en el tiempo"
Isabel Dávalos
"La historia del AVC es desconocida en el país y este es buen momento para que la gente la conozca. Esta película se estrenará en salas de cine en junio y simultáneamente tendrá una presentación en televisión nacional. Hay una cierta urgencia por que los espectadores reconozcan esta historia".
Pablo Mogrovejo
"Este cortometraje se hizo por encargo del grupo GLBT que queríacontar su historia oficial. En el Ecuador la historia de un movimiento gay es poco conocida y la idea es demostrar los procesos políticos que ha vivido para ser reconocida en un país totalmente homofóbico"
Carlos Andrés Vera
"La historia de los pueblos ocultos es algo que un contador de historia no puede dejar de narrar y cuando uno se entera que además se trata de un genocidio es un obligación hacerlo. Como cineasta y comociudada no no hacer una película sobre este tema hubiera sido una estupidez".
Víctor Carrera
"Hacer Estilo libre ha sido parte de proceso de formación. La idea es que ahora sí tiene 19 años y tienes una idea hay que rodarla. En mi corto retrato formas de expresión y códigos de quienes practican hip hop, hacen murales y esa es un forma de vida y protesta"
Gabriela Batallas
"Este cortometraje muestra el poder que tiene una fotografía, el proceso de memoria que estas implican. Pensé que sería difícil que las personas cuenten sus historias pero fue solo cuestión de enseñarles sus fotos de cuando fueron niños y se sentían totalmente motivados"
Publicado en Diario Hoy lunes 13 de mayo (Versión ampliada)

Panorama Internacional

Lo íntimo y lo social, en dos documentales

Foto: Trelew


La noche del jueves se inauguró con gran acogida del público la 6.ª edición del Festival de Documentales EDOC. La primera película que se exhibió fue Mi padre el turco, de Markus Vetter. Este emotivo filme que se proyecta hoy a las 19:30, en la Cinemateca en Quito, es la historia de la búsqueda que hace el director de su familia en Turquía.Por otra parte hoy, a las 10:00, se llevará a cabo en Ocho y Medio una lección de cine con la directora argentina Mariana Arruti, quien presenta su película Trelew, la historia de una masacre a jóvenes dirigentes políticos en 1972.
Mi padre el turco
Una cámara a la cacería de sentimientos

Markus Vetter es un documentalista alemán que ha dedicado parte de su carrera a la realización de filmes de tipo social. Hizo una película sobre un túnel que habían excavado los estudiantes a través del Muro de Berlín para compartir cosas. También estuvo en la Argentina durante la crisis económica de 2004 y fue ahí donde aprendió español. Con su película Mi padre el turco, Markus cambia radicalmente las temáticas de su obra y se decide por un cine íntimo y una búsqueda personal. Mucha gente le dijo que tal vez no sería adecuado para su carrera hacer un documental tan personal, pero él sentía que debía hacerlo.Mi padre el turco es la historia de la búsqueda de su padre. La madre de Markus, tras años de ausencia, decide obsequiarle su diario y él comprende los sentimientos de ella y cómo fue la separación. Viaja a Turquía con una cámara e interroga a su padre sobre temas variados mientras forjan una importante amistad. Además tiene la oportunidad de convivir con sus hermanas y conocer su lado de la historia.
Entrevista a Markus Vetter
Es el realizador alemán de la película Mi padre el turco y llegó al Ecuador para abrir el festival con su cinta.
¿Cómo ve este festival?
Muy interesante. Todos los festivales son muy importantes para ver obras de todo el mundo que de otra forma no se podrían ver. En este festival veo un gran esfuerzo de los organizadores. Ellos mismo han traducido y subtitulado unas 12 películas.
¿Cuál es el contexto de su película?
En Alemania, en los sesenta, había muchos trabajadores inmigrantes y muchos de ellos eran de Turquía. De ese lado estaba mi padre y mi madre, de una familia alemana muy conservadora, pero que intentaba en su juventud romper barreras y se enamoró.
Trelew
La masacre de Trelew, un tema que aún intimida

"La película cuenta la historia de la masacre de Trelew y es un hecho que está enmarcado en la dictadura previa a la última que tuvo la Argentina y comenzó en 1976. Era un momento en el que se había empezado a gestar un movimiento popular muy fuerte, y la lucha armada había crecido mucho y tenía de alguna manera una simpatía en la población", cuenta Mariana Arruti, directora del filme.Ella asumió el riesgo de rodar una historia que se había difundido muy poco en su país, y sobre la que tenía fuertes impresiones y deseos de que sea conocida por los jóvenes.Trelew combina las formas de narrar del documental y la ficción. Habla de una masacre verídica pero sostiene hasta las últimas consecuencias una narración de suspenso que atrapa a los espectadores y los deja totalmente incrédulos ante los hechos.Actualmente, la Argentina vive aún una intimidación permanente. Arruti descubrió que fuerzas de espionaje tenían entre sus archivos fotografías de la gente que había asistido a su película en 2004.
Entrevista a Mariana Arruti
La directora argentina Mariana Arruti ha llegado al Ecuador para presentar Trelew.
¿Qué esperaba de una película sobre la dictadura?
No quería hacer una película de los setenta con la estética de un cine político que se proponía hacer un debate al interior de la película. Yo quería abordar los temas de forma que los jóvenes se identificaran con la parte humana y conozcan la historia.
¿Qué acogida tuvo el filme en la Argentina?
La exhibimos en salas comerciales, lo cual no fue sencillo: que sea un documental, político y sobre cuestiones de los setenta. Pero logró estar en dos multisalas en Buenos Aires tres semanas y después pasó a una sala comercial en la zona céntrica y estuvo seis meses.
Paulina Simon T.

Entrevista con Mariana Arruti




Mariana Arruti es una directora argentina. Ha realizado tres películasdocumentales que hablan sobre eventos sociales trágicos en su país enlos años 30, 50 y luego Trelew, una masacre a presos políticos en1972. Esta última se exhibe al momento en el festival de documentales Edoc.

La directora habla sobre la película, cómo la hizo y lo que ha sucedido en su país tras revelarse un evento que estaba en el olvido.

¿De qué trata Trelew?

La película cuenta la historia de la masacre de Trelew y es un hecho que está enmarcado en la dictadura previa a la última que tuvimos, que comenzó en el 1966. Era un momento en el que se había empezado a gestar un movimiento popular muy fuerte y la lucha armada había crecido mucho y tenía de alguna manera una simpatía en la población. Si bien no todo el mundo había optado por el camino de las armas parea cambiar la realidad y había un sentimiento de que las organizacionesarmadas respondían a deseos colectivos que tenían que ver con el retorno de la democracia, el regreso de Perón al país. Es un año 1971, 1972 en los que muchos de los dirigentes sonencarcelados en prisiones alejadas. La cárcel de Rawson (sobre la que trata la película) es una de las dos más importantes. Era de máxima seguridad porque la zona en ese momento era totalmente aislada. El suceso de la masacre en la Argentina no se conoce mucho, los jóvenes no la conoce los que vivieron en esa generación.

¿La película tiene un estilo narrativo particular, muy similar a la ficción?

La forma de contar la historia en la película para mi tenía una importancia muy grande. El cine es eso, cómo contamos una historia y en ese sentido, el documental y la ficción, para mi son parte de lomismo, la frontera entre un género y el otro es cada vez menos marcada. Y para hacer mi película iba a contar una historia documental con materia absolutamente documental, entrevistas, testimonios, imágenes, archivos, pero lo que me propuse es que el relato tenga la impronta de una cinta de ficción.No quería hacer una película de los setenta como las que se han hecho.En las que la estética era la de un cine político. Eran películas que se proponían hacer un debate al interior de la película donde se discutiera si la lucha armada si o no, o Perón si o no. Estaspelículas daban cuenta del análisis, del debate. Yo siento que esta forma de abordar los temas impedía que los jóvenes se identifiquen con esa historia de los setentas o que comprendan aquellas partes de la historia que están incidiendo hoy en día en la vida de ellos.

¿Cuál era tu motivación?

Cuando empecé a hacer Trelew pensaba que este debate es necesario pero fuera de las salas de cine y que es una posibilidad adicional a la película. Me propuse hacer una película que cuente lahistoria de una fuga con todos los elementos de un thriller. En ese sentido Trelew alcanzó a los jóvenes, conocieron la historia y les dio curiosidad saber más. Vieron una película que contaba una historia de pasión, de compromiso político, con todos los ingredientes que la militancia de aquel entonces tenía.
Uno cuando esta inquieto por contar este tipo de cuestiones a los demás es porque siente en lo profundo que hay algo que reparar y que cualquier cosa en lo que la película ayude a un camino de justicia, que es la única forma de reparar. No basta con la memoria, no alcanza con recordar, no alcanza con saber la verdad. Además de debatir, de tener conciencia de lo que sucedió creo que lo importante es la justicia: poder llegar a que quienes han cometido actos de injusticiapaguen por ellos. Una de las motivaciones fue un texto del padre de una de las chicas que matan en la base naval de Trelew. Él la visita la misma tarde del día de la fuga. Es un relato de la última vez que vio a su hija. A mi me conmovió mucho eso. Él no sabía que no la iba a volver a ver más. Ala tarde se fugaron, a la noche los detuvieron los llevaron a la base y a la semana los mataron. A mi conmovía la cuestión humana poder contar como se sobrevive al encarcelamiento, a la muerte de los amigos, a semejante tragedia. Cómo una madre a la que le mataron dos hijos puede seguir comprometida caminando todos los días intentando que las cosas se reparen.

¿Cómo le fue a la película en la Argentina?

La película se terminó en 2004. Para lo que suele suceder con el documental en la Argentina Trelew estuvo en cartelera mucho tiempo. Los que la producimos teníamos la intención de convocar a aquelpúblico que está al margen del género documental. La exhibimos en salas comerciales, lo cual no fue sencillo: que sea un documental, político y sobre cuestiones de los setentas, hacía la distribucióncomplicado. Aún así se exhibió en dos multisalas en Buenos Aires, estuvo tres semanas y después pasó a una sala comercial en la zona céntrica y estuvo seis meses en cartelera. Luego hicimos una etapa de exhibición en las provincias. El estreno de la película fue en la ciudad de Trelew donde sucede la historia y fue muy impresionante, porque es un tema del que no se ha hablado entre los pobladores.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar en el pueblo?

Los testimonios que conseguimos de los lugareños no fueron sencillos.Luego de las dictaduras quedó mucho temor entre la gente. Por un lado un lado la autocensura que la dictadura le había dejado a la gente y por otro, hace un año y dos meses un cabo de la marina denunció que desde las oficinas de la base de Trelew, donde fueron fusilados lospersonajes que aparecen en la película, se realizaban operativos de inteligencia ilegales sobre civiles, funcionarios de estado, estudiante y entre la información que se encontró en esa oficinaestaba una carpeta de nuestra película con la foto de los espectadores que fueron a ver Trelew.

¿Sentías miedo al filmar la película?

No tuve miedo, tenía ciertas sensaciones. Trabajando teníamos la sensación extraña de que alguien siempre te estaba observando. No fue terror, pero sí desconfianza. Luego cuando vi nuestro archivo en manos del espionaje hice una relectura de lo temores, porque ahora en la Argentina hay un desaparecido nuevo que es Julio López, un testigo de un juicio a un represor de la dictadura. Él desapareció hace meses. Todo aquello le da un contexto diferente al temor.

¿Cómo ves el resultado tras la proyección de Trelew?

La película más allá del resultado que fue impactante en la zona y muy bueno como herramienta de transmisión generacional de una historia que estaba silenciada en la Patagonia. Yo creo que el proceso mismo de hacerla fue importante por que fue generando a lo largo de tres añosde rodaje abrió un proceso de diálogo acerca de los sucedido con la gente. Al comienzo nadie quería hablar al respecto pero pasaba el tiempo y se gestaba una necesidad interior para saldar cuestiones consigo mismos y con una conciencia de responsabilidad social ehistórica. En ese sentido la película ayudó a que se destape el tema. Para nosotros fue muy duro, más allá de que no sabíamos que había} gente espiándonos saber. Trelew es una zona que tiene presencia del ejército, de la marina, de la policía provincial es una zona fuertemente militarizada. Existe la misma cárcel, la misma base naval.

¿Hubo algún tipo de cooperación de la milicia?

En una primera etapa trabajamos muy callados y cuando ya teníamos un material bastante avanzado solicitamos permiso de la marina para filmar la base, pedimos una declaración oficial sobre el hecho, que nos vincularán con la gente que trabajó en ese tiempo en la base, quenos abriera los documentos secretos de la marina, todo fue negado, todo, menos filmar del alambrado para atrás. Hoy día, casi siete años después de que rodamos la película las celdas de los fusilamientos van a ser entregadas al estado como sitio de recordación. En parte lapelícula colaboró a que los familiares de las víctimas se reecontraran, presionaran al gobierno para que tomara cartas en el asunto sobre un asunto pendiente que nunca había sido tocado, entonces algunas cosas empezaron a moverse.


¿Ha habido represalias contra las personas que aparecen en la película?


El testimonio del empleado de la funeraria que cuenta como vio los cuerpos, él nunca había hablado con nadie. A él le amenazaron con matar a su hijo. Los cajones estaba sellados y él único que vio el estado de los cuerpos, el maltrato, los tiros de gracia. Cuando los familiares empiezan a querer hacerle una querella a la marina a partir de la película, sobre estos hechos y lo llaman a declarar como testigo, desde entonces recibe amenazas múltiples todo el tiempo. Pero tuvo lavalentía de contar aquello que mantuvo en silencio todo ese tiempo. Contar la historia fue también asumir un compromiso.

Paulina Simon T.

Arranca la fiesta del documental



Hay una idea fija que ronda la cabeza y las acciones de los organizadores de los Encuentros del Otro Cine, EDOC: “Es importante que este festival deje de ser un evento anual y se convierta en una manifestación de interés para todo el mundo. No solo una reunión de cinéfilos que comentan las películas a la salida, sino que se genere una cadena de ideas alrededor de las temáticas que propone cada uno de los documentales y se conviertan en motivos de acción para las personas.” Es la propuesta de Daniel Avilés, jefe de prensa de los EDOC.Esta noción es una de las marcas más importantes de la 6-.ª edición del festival de documentales que arranca esta noche en el Teatro Benalcázar. Y el motivo nace de cada de una de las 62 películas que se exhibirán durante los próximos diez días: Cada documental muestra un mundo, se centra en las historias de hombres que sufren la pérdida de los seres queridos durante la dictadura; un joven que ha descubierto que en su país, no importa la ocasión, la gente siempre está triste; una mujer que va y vuelve a Cuba para tratar de comprender los misterios de la revolución; de personas que han despertado de sus sueños para descubrir en qué se han convertido las utopías que los mantenían con vida.Y sin insinuar que el género documental es una creación romántica, hay otras miradas que son las que a su manera proponen una denuncia: contra el embarazo juvenil, contra la televisión chatarra, la burocracia y el olvido.Para que todas estas nociones generen discusión en el público, llegan por sexta ocasión los EDOC. La novedad en la programación es la gran cantidad de cintas ecuatorianas que se presentarán: hay fútbol, un tren, un pueblo no contactado, migración, Alfaro Vive Carajo, el mundo del Hip Hop, la historia del movimiento GLBT, Saraguros, el Quinche y más retratos, tanto desde afuera como desde adentro del Ecuador.Se presentará una importante muestra de documentales para televisión DOC TV, en el contexto de la creación de un canal estatal en el país. También, una retrospectiva del brasileño Evaldo Mocarzel. María Campaña, directora de programación, sugiere diez de las películas más recomendadas del festival (ver cuadro), aunque asegura que las 62 son obras imprescindibles. (PST)



Top 10 EDOC


1.- Jimmy Rosenberg, J. Berkvens (Países Bajos)

2.- Meninas, Sandra Werneck (Brasil)

3.- Into The Great Silence P. Gröning (Alemania)

4.- Mi padre el turco, Markus Vetter (Alemania)

5.- AVC, Isabel Dávalos (Ecuador)

6.- Cuba..., Yanara Guayasamín (Ecuador)

7.- Blokada, Sergei Loznitsa (Rusia)

8.- Cocalero, Alejandro Landes (Bolivia)

9.- Veinte años no es nada J. Jordà (España)

10.- Jesus Camp, Heidi Swing (EEUU)



Un Homenaje póstumo para Joaquim Jordà


En la tercera edición de los EDOC, Joaquim Jordà se contó entre los invitados internacionales al festival. En junio del año pasado, Jordà murió a los 70 años y hoy deja su legado en una última película, Veinte años no es nada, la historia de una fábrica que se autogestionó en los setenta y su experiencia 20 años después.


Cocalero: una mirada a Evo Morales, el hombre


Alejandro Landes siguió a Evo Morales, el presidente de Bolivia, desde sus días como diputado, luego durante el tiempo de su campaña electoral. Este director cuya experiencia de vida junto a Evo fue sumamente intensa, ha recorrido innumerables festivales internacionales y ahora es uno de los platos fuerte en el EDOC.
Publicado en Diario Hoy, jueves 10 de mayo

miércoles, 9 de mayo de 2007

Entrevista a Yanara Guayasamín


Llegué a la casa de Yanara Guayasamín el viernes por la tarde. Era la última cobertura de la semana. Acababa de salir del estadio. Mientras seguía a los jugadores de la selección de Olimpiadas especiales y al técnico de la Tri y no paraba de llover. Con la ropa mojada, despeinada y el espíritu por los suelos, llegue a su casa en la floresta. El recibimiento de su hija Cassielle, empezó a cambiar el panorama, esta será una entrevista alegre -o al menos eso esperaba- salió Yanara con un aire tan familiar que me dio un aliento adicional para terminar la semana.
Empezamos a hablar. Yanara es una buena conversadora, ella dice que en su película se trata un poco de dejar de la lado las pasiones para analizar los temas de Cuba, sin embargo ella es pura pasión. El proyecto de vida, como ella lo llama, es una obra enorme que para mi gusto solo podría hacerla una persona de su generación. Tras más de una hora de conversación fluida presiento que me he puesto triste. No se trata de una entrevista corriente, ni de una película más. Se trata del fin de una era que yo no conocí. Por más que intento y busco en mi interior siento que soy hija de la apatía. No viví Cuba, ni la revolución, ni el espíritu, casi ni la anécdota y presiento que históricamente aquello que he vivido y lo que experimento a diario es un momento insignificante. Como decía mi profesor de apreciación del arte, el doctor Julio Pazos: “Ustedes son los hijos de los Corn Flakes, porque eso es lo que desayunan, ¿o no? ¿Acaso saben lo que es la machica?”y para colmo, cuando lo dijo, una alumna se desmayo, seguramente por su desayuno a base de cereal gringo.
Me disculpo por la hilación tan personal. Pero al menos quedan claras las impresiones fuertes y la llamada de atención, a manera de despertar que produjo en mi la entrevista con Yanara Guayasamín que copio a continuación.

P.

Cuba: menos política, más humana



Mañana empieza el festival de documentales EDOC y entre sus platos fuertes se anuncia la presentación especial de preestreno de la película de Yanara Guayasamín, Cuba, el valor de una utopía. La expectativa por este filme es grande ya que ha hecho un importante recorrido por festivales del mundo y la crítica ha estado ha su favor. De regreso tras una presentación de su anterior película De cuando la muerte nos visitó, en los EEUU y recuperándose de una gripe que la ha tenido en cama, Yanara habla sobre sus motivaciones para hacer esta película que será la primera parte de una trilogía y que más allá de ser eso, significa para ella un proyecto de vida.

¿Qué le movió a rodar Cuba, el valor de una utopía?

Lo que quería realmente era comprender que quedaba del sueño, entre lo que yo pensaba que era Cuba y el encuentro real. Y con el tiempo al empezar a trabajar, ir y volver, conocer y reconocer a la gente, y entender los procesos me preguntaba siempre, como una de las primeras ideas que aborda la película: quién es la gente que hizo la revolución, por qué la hizo, de dónde venían, de qué bases partían y qué ha quedado todo aquello y cómo la sienten hoy día.

¿De qué trata la primera película?

El tema de esta primera película es la visión desde adentro, de los que se quedaron, los que de alguna manera u otra pagaron el precio de lo que habían soñado.

¿Qué sucede en el resto de la trilogía?

La primera parte es eso, la historia de los que vivieron la revolución, la segunda parte será desde su triunfo hasta nuestro días y luego la tercera parte aspiro a que será una generación más tarde donde podremos ver a los niños que han crecido y en qué quedó la revolución después de Fidel y del paso de la generación que la hizo.

¿Como nació la idea?
Esta trilogía sucede en el tiempo. Más allá de la película para mi es un proyecto de vida que inició en la Universidad como una tesis, un laboratorio sobre lo que podía ser Cuba a través del tiempo. Se trata de comprender qué pasó, que deja de positivo y qué de complicado.

¿Qué le impacto al conocer Cuba?

Fui la primera vez a Cuba a principios de los noventa. Lo más fuerte era la comparación entre lo que uno soñaba que era Cuba, con todo lo que uno hubiera querido tener desde el punto de vista social y el momento de llegar a Cuba y enfrentar un país en período especial, que era lo que se vivía en los noventa. Yo nunca llegue a conocer el país del que hablan mis personajes, en el que mamá soviética les ayudaba económicamente. Yo llegué en la época en la que era muy difícil movilizarse, que había una fuerte crisis por la caída del bloque soviético. Sin embargo, encontré una gran solidaridad entre la gente. Era una realidad tremendamente desgarradora, eran las cosas más increíbles y más dura puestas en un solo saco y eso hacía mucho más difícil establecer un balance de que era lo que realmente estaba pasando en este país.


¿Cómo fue la experiencia de entrevistar a Fidel? (suspiro y silencio prolongado)

Tuve la oportunidad de estar tres veces con Fidel. El mayor tiempo fueron cuatro días, en 1995. En ese momento específico me enfrentaba a un hombre único, sobretodo por su inteligencia, luego por su capacidad como orador y aquello que decía. Lo que más me asombro fue su rapidez mental, pero también me llamo la atención su calidez humana, que parece increíble cuando te pones a medir todas las cosas que este hombre debe haber vivido. En esta película yo me posiciono desde un punto de vista mucho más juvenil, la película esta hecha desde el punto de vista del padre de mi padre. En realidad para mi padre (Oswaldo Guayasamín), Fidel era un ídolo, era como su padre.
No me gusta posicionarme ante la gente que filmo como emitiendo un juicio, sino más bien de la manera más humana posible y yo he puesto a Fidel casi en el mismo nivel que los otros y le he puesto desde su lado personal, no tanto desde la política y básicamente por creer que dentro de lo que he querido hacer hay principios muy firmes, sigue siendo un referente de alguien que dijo no al imperialismo. Es un personaje muy importante para América Latina y para mi seguro.


¿Cuánto tiempo te ha tomado este proyecto?

Mucho años, tengo mucho material. La filmación comienza en los noventa en 8 mm, he ido y venido de Cuba y cada vez llevo diferentes equipos y lo que tengo es una mezcla de formatos. La parte más grande fue hecha hace un año. Estuve dos meses específicamente de rodaje. En total tengo como 57 horas de material más otros 40 de archivo. Solo uno de los discursos de Fidel son ocho horas de material.


¿Emite en su película un juicio sobre Cuba?

Eso es algo que la gente quiere que yo haga en la película. Los del un lado y los del otro exigen que la película emita un mensaje Cuba sí o Cuba no. Hace poco recibí las críticas de un cineasta belga y el comenta la cineasta rechaza el caer en chantaje del sí o del no y yo creo que es justamente eso. Es más fácil apasionarse y decir sí, todo funcionó o por el contrario decir que no sirvió para nada, al menos en los dos casos tendría un grupo a favor. Pero en el caso de esta película lo que quería era provocar una discusión más profunda que ya no sea a través de las pasiones, sino que la gente pueda ver los bemoles, los otros matices que están más allá.

Esta película, contrariamente a lo que podría parecer, no está hecha para la gente que ama Cuba, más bien es todo lo contrario es una película que quisiera movilizar a aquellos que no están totalmente de acuerdo con lo que ha pasado en Cuba, no desde el punto de vista político específicamente, sino desde lo humano, porque la película habla de gente, son seres humanos que han vivido la guerra, pero que viven, que aman y que si se los ve como humanos más allá de la ideología se comprenden muchas más cosas.

Paulina Simon T.

Nota publicada en Diario Hoy (9 de mayo de 2007)

domingo, 6 de mayo de 2007

Retrato de la soledad corrosiva



La soledad es una amenaza real cuando una mujer solitaria espera con ansiedad la llegada del fin de semana cuyas horas infinitas contendrán como única actividad llevar su ropa a la lavandería, para más tarde tener algo que registrar en su diario.

Ese tipo de intensidad mordaz es la que determina las acciones, la mente y el corazón de una mujer que ha sido tocada por la amargura y el rechazo. Es la encarnación lúgubre y profunda que alcanza una actriz de la talla de Judi Dench cuya actuación en Diario de un escándalo es un derroche de obsesiones perfectas para llenar las páginas de los tabloides británicos. Diario de un escándalo cuenta la historia de dos mujeres, Sheba (Blanchet) y Bárbara (Dench) profesoras de un colegio que entablan una amistad a partir de las cándidas confesiones que la recién llegada le hace a la veterana y amarga Bárbara.
Como sugiere la leyenda del filme, el error de una será la ventaja de la otra. Bárbara sucumbe a la admiración que siente por la joven y bella Sheba. Recoge en su diario impresiones íntimas y cargadas de obsesiones. Siente que ha encontrado finalmente la persona con quien compartir su vida. Hasta que la decepción de haber descubierto que Sheba mantiene un romancecon un estudiante de 15 años le obliga a actuar en su contra. El error de Sheba al confiar en la maliciosa mujer, es la oportunidad de esta quien se siente dueña de su destino.
Un drama oscuro, penetrante y extremadamente intenso. La representación dedos mujeres en el límite de la perversión es apenas una parte del retrato de la obsesión, el miedo a la soledad, el tedio y sobre la naturaleza humana en el borde de las tinieblas. (PST)

Entrevista a Xavier Muller


Esas no son penas lleva música melancólica con toque nacional


La música es una parte fundamental en una película. Muchas veces depende de la banda sonora que una persona recuerde ciertos diálogos o momentos que han sido resaltados por la intensidad musical. Xavier Muller es el compositor de la música de la nueva película ecuatoriana Esas no son penas y su experiencia componiendo los temas por escenas, adentrándose en la melancolía de la historia, en los silencios claves y la esencia de aquello que aparece como ecuatoriano le han dado una satisfacción enorme que ahora está plasmada en cada proyección de la película. Muller a sus 27 años lleva una interesante trayectoria dedicada a la música y al sonido. Esas no son penas es el primer largometraje para el que compone la banda sonora y él espera que sea el principio de una carrera musical y cinéfila. Aquí habla sobre su experiencia preparando la música.


¿Qué experiencia previa tienes en cine?

Hice música para Emilia, un corto de Carla Valencia, una parte de la música de Ecuador vs el resto del mundo y ya había trabajado antes con Daniel Andrade (director de Esas no son penas) en algunos cortos, pero esta es la primera vez que compongo para un largometraje.

¿Cómo fue trabajar con los directores?

A Daniel y Anahí los conozco hace muchos años, son como familia tenemos bastante en común y eso facilita el trabajo. Daniel tiene ideas muy claras de todo y sabe mucho de técnica. Pero de música no sabe tanto y confió en mi en ese aspecto por que tenemos gustos musicales muy parecidos y sabía que yo iba a componer algo que le iba a gustar. Lo mejor de trabajar con Daniel es que te pide que hagas las cosas como tu las sabes hacer sin imponer presión en nadie. Y así, con la música de Esas no son penas yo hice todo lo que yo quería hacer: elegí los instrumentos, la tonalidad emocional, todo... y a los directores les gustó.

¿Cuándo te sumaste al proyecto?

Desde el principio. Apenas Anahí terminó el guión me lo dio para leerlo y me pidieron que componga la música y yo estaba encantado porqué me gustó mucho la historia.


¿Tras leer el guión, que música se te ocurría que podías usar?

Leí el guión y todo era un tono triste, gris entonces desde el principio fue esa mi intención, hacer algo que vaya con la melancolía de la películas y además añadir un poco de líneas ecuatorianas: pasillos, sanjuanes, para darle un tono nacional porque la película lo amerita. Es muy ecuatoriana y tiene muchas cosas quiteñas, aunque tampoco quería que sea solo un pasillo, tenía que ser algo universal por lo que escogí instrumentos distintos como la melódica, que le da un toque especial, internacional. Incluso me han dicho que suena a música francesa o argentina.

¿Cómo es el proceso de componer?

Daniel (director) me sugirió que piense en una emoción, en un tono. Luego me propuso hacer una melodía para cada personaje, pero no funcionó. Queríamos que cada personaje se identifique con un instrumento, pero se volvió confuso. Entonces decidimos hacer música en general de toda la película y empezamos con cuatro escenas, para las que yo preparé maquetas, que son grabaciones como borrador, porque yo no escribo en papel. Veo las imágenes, lo primero que hago es ver el ritmo de la escena, de los cortes y en base a eso hago el tempo de la canción. Sobre eso hago una base y voy aumentando los instrumentos y las melodías de acuerdo a las acciones. El tempo hago con los cortes y la melodía con las acciones.

¿Cuál es el resultado?

La música definitiva la grabamos en un día en la Casa de la Música. Yo tocaba todos los instrumentos. Grabamos con el teatro vacío y eso le da un efecto especial. Daniel quería que la música sea experimental, cruda, muy ambiental. Normalmente se usan efectos ciertos efectos cuando se graba, pero no los usamos, grabamos todo al natural y eso funciona muy bien se oye como un cuarto enorme. Y aunque no me di cuenta en ese momento, pero sí después: esa grabación montada en la película y el hecho de que la hayamos grabado en un teatro vacío, le da un toque adicional de soledad al filme, mucho más intenso de lo que yo me había imaginado. La música en la película te hace sentir como si estuvieras solo en un teatro vacío. Ya en estudio todo sonaba épico no hacía falta aumentar nada.



P.

lunes, 30 de abril de 2007

Edoc número 6, en marcha!

Cada año esperaba mayo. La primera vez que fui a los Edoc, en la primera edición acababa de empezar la universidad y no tenía idea que uno podía efectivamente estudiar cine o que la gente puede hacer documentales así como así. Fui a la primera función de inauguración en la Universidad Católica y quedé perpleja. Fue el principio de 'algo' para mi. Luego no pude parar. Fui a todas las funciones, al menos tres, y a veces hasta cuatro diarias. De los primeros Edoc, me acuerdo de mi película favorita en este género, Del olvido al no me acuerdo, sobre Juan Rulfo. Recuerdo también una sobre el eclipse solar y como se preparaban para este evento los campesinos en Francia. En las siguientes ediciones fui a muchas funciones, pero tal vez nunca a tantas como en la primera. Pero ahora cinco años más tarde no me hubiera imaginado ser yo misma -una aficionada muy ingenua- quien puede anunciar el festival desde su lado periodístico y preparar toda una estrategia de cobertura para lograr que diez días de mundo documental se tomen mi cabeza y mi página de cine en el periódico.
P.


La nota en Diario Hoy (lunes 30 de mayo 07)

Edoc, con los ojos en el cine latino

Entre colaboradores y amigos, unas 13 personas y usualmente menos, son las encargadas de sacar adelante este año la 6.ª edición del Festival de cine documental Encuentros del Otro Cine EDOC. Mientras coordina citas con auspiciantes, la impresión y corrección del periódico oficial del evento, él mismo director del evento, Manolo Sarmiento pone goma a las páginas del machote mientras todos deciden el tipo de papel que se deberá utilizar para su impresión.

La trascendencia de este festival depende de pocos organizadores involucrados al máximo, pero que no están solos, sino que tienen el soporte de 62 películas de todo el mundo, diez invitados internacionales y diez días para mostrar a los cinéfilos de Quito, Guayaquil y Manta, que el documental es un género trascendente, de denuncia, humano, emotivo y apasionante.
En ese contexto llegarán a Quito los EDOC el próximo 10 de mayo con una programación cuyo plato fuerte este año son las películas latinoamericanas y los estrenos nacionales.
Esta edición será la primera en la que se estrenen tantos filmes ecuatorianos: Cuba del valor de una utopía, de Yanara Guayasamín; AVC, del sueño al caos, de Isabel Dávalos; El tren más difícil del mundo, de Daniel Wyss; Taromenani el exterminio de los pueblos ocultos, de Carlos Andrés Vera; En primera plana, de Pablo Mogrovejo, ente otros. Entre las proyecciones más relevantes llegará a los EDOC Cocalero, un documental, de Alejandro Landes que ha dado la vuelta al mundo en festivales internacionales y que retrata al presidente de Bolivia Evo Morales, durante el tiempo de campaña electoral.
Los EDOC contarán este año con las secciones: Panorama internacional, Cómo nos ven, cómo no vemos, DocTV, Meditaciones, Utopía y Retrospectiva, del cineasta brasileño Evaldo Mocarzel. DocTV es una nueva sección creada en un momento en el que hace falta que la televisión nacional tome la rienda de la calidad de su programación. Se presentará una importante muestra de cuatro documentales hechos para la tv brasileña. Este año los EDOC se presentan en Quito hasta el 20 de mayo en Ocho y Medio y la Cinemateca. En Guayaquil, en MAAC Cine, del 14 al 27 de mayo y debutará en Manta del 17 al 20 de mayo. (PST)


Hace falta que los temas del documental perduren

Daniel Avilés, encargado de prensa, comenta: "Lo importante es que el festival deje de ser un evento, queremos que los temas que se discuten en los documentales durante diez días de proyecciones no sean solo anécdotas de la muestra sino que se conviertan en asuntos que perduren, que generen debate e interés en la gente". (PST)


El cine de América Latina vive un momento clave

A decir de María Campaña, la nueva directora de programación del festival, es una coincidencia que la mayor parte de películas sean de América Latina, pero esto responde a que se está viviendo un momento en el que se ha revalorizado la identidad latinoamericana y el cine está ahí presente como un punto de vista clave para retratarlo. (PST)

miércoles, 28 de marzo de 2007

Almodóvar en cinco lecciones básicas

Lo que aprendí de Almodóvar en una noticia
Entre los colores chillones del decorado de las películas de Pedro Almodóvar han crecido como mala hierba los expertos, los fanáticos, los filósofos e incluso los psicoanalistas de la obra de este excéntrico realizador español.Todos los cinéfilos tienen siempre algo que decir sobre las épicas historias de sexo, deseo, muerte, amores obsesivos, homosexualidad y tantas otras constantes en su cinematografía.
Hay un grupo de expertos que ha llegado incluso a catalogar su obra en cinco etapas: Punk, Berlanga-Fellini, Clásica-Maestra, Experimental y Refinada-vanguardista. De ser confiable este criterio, la muestra que ofrece desde hoy Ocho y Medio, en Quito, es una breve panorámica de todas aquellas etapas.
Se exhiben cinco películas que son como las lecciones básicas para comprender y amar a Almodóvar: ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984), Átame (1990), Carne trémula (1997), Todo sobre mi madre (1999) y Volver (2006).

Para cinéfilos más experimentados como Pedro Hernández: “La obra de este carismático realizador español es contradictoria ya que se mueve entre lenguajes cinematográficos bien lineales y un cine marcadamente de autor donde el concepto predomina sobre la forma”.

Por otro lado están también aquellos para quienes el predominio de la emotividad y el espíritu femenino son las claves para ver Almodóvar con un espíritu casi idílico, como es el caso de Carla Martínez, quien comenta: “El cine de Almodóvar es muy sensible, quizá muy femenino; además, su temática gira en torno al dolor, a la pérdida, al desamor. Eso resulta muy humano y próximo”.

Al ser interrogado sobre las películas que se exhiben, el escritor Marcelo Báez expresa: Volver: Melodrama femenino. ¿Feminista? El hombre brilla por su ausencia. Carne trémula: Los tremendismos abundan: el parapléjico Bardem, una Ángela Molina que arde. Todo sobre mi madre: Intertextualidad pura como le encanta a don Pedro. Átame: superficial sobre el síndrome de Estocolmo. (PST)

SEGUIDORES DEL CINEASTA MANCHEGO COMENTAN SU OBRA
Realidad cercana
Me gustan las películas de Almodóvar porque su lenguaje atraviesa la angustia, la complejidad del ser humano común y corriente que se confronta con la sociedad.
Carla Martínez
Prefiero los ochentas
Soy fan y creo que su obra de la década de los 80 y 90 es increíble. Ahora; lo nuevo desde Carne Trémula es deficiente, exceptuando Todo Sobre mi Madre, que es espectacular.
Luisa Seif
Polémica que encanta
Su particular estilo ha generado odio y veneración. Sus detractores critican abiertamente el uso del escándalo y la degradación como motivación para convocar a la gran audiencia.
Pancho González
Tramas con matices
Almodóvar plasma en el celuloide una lógica de decadencia y esplendor en cada uno de sus personajes. Sin ser pretencioso, conmueve a los espectadores.
Francisco Delgado



* Nota publicada en el Hoy, el sábado 24 de marzo. Esta redactada en el contexto de la muestra de Almodovar que ha habido estos días en el Ocho y Medio. No tiene nada en particular, sino que pienso -con humildad- que es una nota bien hecha, y me gusta porque además se publicó así tan cual completa. Además conté con excelentes 'pensadores' de Almodóvar que suplantaron con mucha inteligencia mis vacíos... gracias a ellos!

‘Me reconcilié con la actuación’

Amaia Merino
Protagonista del filme ecuatoriano Esas no son penas (que se estrena el 13 de abril)

¿Quién es? Nació en España, se crió en Pamplona donde actuó desde niña en papeles pequeños. A los 19 años protagonizó la serie Nazca y luego vino a vivir al Ecuador. Aquí trabaja en varios oficios del cine desde hace 13 años.


Delgada, sonriente, con un acento español que se disimula a ratos con los dichos quiteños, Amaia Merino, protagonista de la película ecuatoriana Esas no son penas asegura que le emociona mucho su viaje a Guadalajara pero que teme hablar en público.
La actriz quien vive en el Ecuador desde hace 13 años tiene uno de los papeles centrales en el filme que se estrena el próximo 13 de abril y que viaja este domingo al Festival de Guadalajara, el más grande de América latina. Esas no son penas se exhibirá en competencia y Amaia, junto a la directora Anahí Hoenesein y Cecilia Vallejo, junto a Tania Hermida, actriz y realizadora del filme Qué tan lejos se presentarán en un foro sobre el cine ecuatoriano.


Ser actor es muy difícil. Tienes que poner mucho de tu parte más íntima y yo llevaba un buen tiempo peleada con esa profesión. Pero este proyecto me hizo sentirme bien por su manera de plantear la producción. Lo más importante no era el resultado, sino hacer la película y eso fue lo que me animó a actuar.



¿Cuáles son tus orígenes en la actuación?

Desde muy pequeña y por casualidad. Mi padre tenía un bar en Pamplona y alguna vez pasaron unos productores que iban a hacer una película y mi padre nos introdujo en papeles de extra. Con mi hermano hicimos algunas películas en el país Vasco hasta que el asunto se fue volviendo más importante y cuando tuve que decidir que iba a hacer en la vida elegí la actuación.

¿Qué experiencia has tenido?

A los 17 años me fui a estudiar a Madrid y al poco tiempo me ofrecieron protagonizar Nazca, una serie de televisión que se filmó en México, en Cuba, en el Ecuador. Aquí rodamos durante 11 meses. Regresé a Madrid, terminé de estudiar y volví al Ecuador para vivir. Llegué porque me había encantado y me quede porque me hace feliz vivir en este país.

¿A qué te has dedicado en estos años?

Aquí no me inserté mucho en el mundo de la actuación. Hice una serie para televisión, El Chulla Romero y Flores, pero no me hallaba y decidí no actuar porque me parecía tan bonita mi profesión que no me hacía gracia sentirme mal en mi trabajo. Empecé a dedicarme a la producción y más tarde me dediqué seriamente a la edición. He editado películas, documentales, de todo. La edición ha sido en los últimos siete años mi profesión, más que la actuación.

¿Cómo fue tu regreso a la actuación?


Un día Anahí me llamó me contó del proyecto, me hizo leer el guión y me gustó mucho desde el principio porque me daba la sensación de que iba a ser un trabajo muy agradable que hacía énfasis en la dramaturgia. Y el proyecto en general, me daba una sensación de tranquilidad porque el objetivo de la película era hacer el trabajo y no el resultado. Esa forma de hacerlo da una gran apertura para actuar, para investigar, para concentrarse. Y me animé a hacerlo.

¿Al comienzo estabas reacia?

Ser actor es muy difícil. Tienes que poner tanto de tu parte más íntima. Y yo llevaba un buen tiempo peleada con esa profesión. Pero este proyecto me hizo sentirme bien con esa parte íntima del trabajo de actuación. Además es una nueva manera de plantear la producción de un largometraje, de una forma muy familiar y cuya prioridad era hacerla. Y eso me animó enseguida me di cuenta que el guión era interesante que tenía un personaje que se podía trabajar.

¿Cómo fue el trabajo?

Marina, mi personaje es muy quiteño. Más allá del acento mismo lo que me resultó más interesante y complejo es que este trabajo se requería un tipo de actuación muy naturalista, en el que tenías que aportar mucho de tu manera de ser. No era un personaje ajeno a ninguna de las protagonistas sino más bien muy cercano. Entonces mi dilema era, como saco de mi cosas espontáneas y auténticas sin mi acento. Como puedo pretender ser auténtica si me estoy haciendo la quiteña y no soy. Eso me resultó muy complicado.

¿Y cómo lo superaste?

No te podría decir que lo superé, sino que lo intenté. Muchas personas opinan que no lo superé que se nota un poco forzado. Pero me ayudó la pista que me dieron Anahí y Daniel, que era que Marina, mi personaje era una mujer muy pausada. Lo contrario a mi y eso me ayudó mucho.

¿Cómo fue el trabajo en conjunto?

Muy bueno, con dos actrices éramos amigas. Con las otras dos no, pero nos hicimos muy buenas amigas enseguida. El ambiente del rodaje era muy pausado, distinto de lo que suele ser en la mayoría de películas. Y ese ambiente nos permitía estar en contacto, nos estábamos viendo, sintiendo. El entorno íntimo fue algo que se dio muy naturalmente.

¿Qué fue lo que más les costó como actrices?

La escena final de la reunión de las amigas. Si bien el rodaje no era tenso, ni trabajamos muchas horas.
Esta fue muy exigente por el grado de dificultad. Como actrices debíamos transitar de una cosa a la otra, de un estado de ánimo al otro. Lo más difícil no es decir el parlamento sino la transición. Había muchos momentos muy íntimos.

¿Qué opinas del resultado?

Lo importante fue que este papel me devolvió la confianza en la actuación porque me sentí cómoda en el trabajo, sentí que lo puedo hacer. Y eso es importantísimo para un actor, dejar de juzgarse y sentir que lo podía hacer. Mientras veía la película me sentí tranquila, la disfruté sin sentir angustia, hasta casi olvidando que yo estaba ahí. Con la película me reconcilié con la oportunidad de seguir actuando.

jueves, 8 de marzo de 2007

El arte de morir o sobrevivir

War Photographer


Una vez conocí a una persona que me aseguró desde la segunda conversación que tuvimos que moriría en alguna guerra, tomando fotos. Ese plan osado que nunca comprendí -y que no sé si se haya cumplido aún- me vino a la mente con una claridad pasmosa mientras veía una tras otra las fotos del mayor fotógrafo de guerra del mundo, James Natchwey, en el documental suizo War Photographer.
Si se pudiera hablar de un manual de supervivencia de guerra, es éste. En el cine no había mucha gente, pero las 25 personas que vivieron desde sus butacas los 90 minutos de Kosovo, Ruanda, Palestina, Indonesia, entre balaceras, machetes, mutilados, entierros y niños muriendo de hambre, no pudieron levantarse con mucha facilidad. Es duro salir a la calle luego de experimentar semejante desgaste de espíritu.
Tal como Nachtwey espera, uno se entera del mundo que existe afuera, reconoce las imágenes más brutales de guerra que nunca se han llegado a publicar, menos aún por estas latitudes sudamericanas.
Una cámara muy audaz sigue a Nachtwey por el mundo, quien carga a su vez sus dos cámaras al hombro, dueño de unos silencios prolongados y dolorosos. Siempre tan absolutamente compenetrado con su trabajo, que parecería que no es humano.
Ha pasado la mitad de su vida comprometido a tomar fotos desde el clímax mismo de la acción. Atrincherado, al pie de las fosas comunes, sus ojos son idénticos a los del criminal y también son los de la víctima. La pasión es demasiado intensa hasta el punto de parecerse de manera drástica a un comportamiento sádico. Sin embargo, Nachtwey desde su mirada profunda y sosegada, dice con pocas palabras aquello que uno espera oír. Sobrevive a la guerra por pasión humana, por deseo de mostrar al mundo su compromiso, por seguridad de que si no toma él las fotos nadie sabrá nunca lo que es la muerte, el horror, el mal, el odio y nadie sabrá que hace falta saberlo para enfrentarlo.
Este manual de supervivencia de guerra, no asegura tal cosa. Pisar una mina es más probable que no hacerlo. Lo único seguro es que matar y sobrevivir pueden ser un arte dependiendo del ojo que las mire y el corazón que sepa imprimirles textura y grandeza.
PST

Manifiesto de Nachtwey:


“In a way, if an individual assumes the risk of placing himself in the middle of a war in order to communicate to the rest of the world what is happening, he is trying to negotiate for peace. Perhaps that is the reason why those in charge of perpetuating a war do not like to have photographers around”.

“The worst thing is to feel that as a photographer I am benefiting from someone else's tragedy. This idea haunts me. It is something I have to reckon with every day because I know that if I ever allow genuine compassion to be overtaken by personal ambition I will have sold my soul. The stakes are simply too high for me to believe otherwise.”

Tomadas del sitio web: http://www.war-photographer.com/

Entrevista al día

Eliseo Subiela
‘El cine es uno de los negocios más crueles ’
¿Quién es? Subiela nació en Buenos Aires, Argentina en 1944. Su primer guión lo escribió para teatro, pero a continuación se dedicó solo al cine. Entre sus películas se cuentan El lado oscuro del corazón, Hombre mirando al sudeste y Despabílate amor


"Es un negocio muy cruel el del cine. Pasas dos años trabajando, poniendo todo, tu casa, tus bienes y en una semana, ¡fuiste! Es un negocio de una crueldad como los hay pocos. Es todo o nada. Pero para ser un director de mi riesgo y que no ha hecho concesiones, no me puedo quejar, me ha ido bastante bien"


Es su primera visita al Ecuador y en una jornada apretada visitó la Mitad del Mundo y tuvo tiempo de enamorarse de la Iglesia de La Compañía, en los lapsos que le dejó el curso de guión que dictó esta semana en la Fundación Octaedro. A sus 62 años Eliseo Subiela, el padre de El lado oscuro del corazón, película de culto por la que será recordado siempre, está listo para darle un descanso al cine y dedicarse a diversificar su creatividad, tras un año de intensas labores rodando dos películas que se estrena a fin de año.

¿A qué se ha dedicado en los últimos años?

El año pasado hice dos películas No mires para abajo y El resultado de amor que se están terminando, están en postproducción. Las dos son de amor, la una es una historia de dos jóvenes que intentan acercarse a Dios mediante el sexo e incluye una especie de didáctico sobre Sexo tántrico, la otra es un melodrama sobre una chica que trabaja de día como payasa en fiestas infantiles y en las noches como prostituta.

¿Con qué películas te has encariñado más?

Con todas, son como hijos las quiero a todas por igual. Son todas muy honestas, son las películas que quise hacer en su momento. Pero igual hay algunas que han sido más importantes en mi carrera, Hombre mirando al sudeste por ejemplo o El lado oscuro del corazón oscuro que fue un suceso en toda América latina. En Barcelona estuvo ocho años en cartelera en los cines verdi en las funciones a la 01:00 los sábados. Cuando hicimos El lado oscuro 2 con Darío Grandinetti (el protagonista) él me propuso ir a la función y yo no quería ir pensé que no iba a haber nadie, que nos íbamos a entristecer y fuimos y la sala estaba repleta y comprobamos que los asistentes tenían 20, 22 años. Es decir cuando se estrenó la película eran niños.

¿Te imaginaste que iba a ser lo que fue la película?

No, es un delirio. Si ahora leo el guión y me parece casi infilmable. Un guión donde los actores recitan poesía. Era difícil en su momento pensar la película, mucho más que iba a ser un éxito. Y lo fue de una manera de la que yo me sentiré siempre orgulloso. Se agotaron ediciones de libros de Benedetti, toda una generación reconoció a Girondo. Yo he hablado con libreros que contaban que la gente salía del cine a comprar libros de estos poetas. Esta es una Argentina que ya no existe, el deterioro cultural ha sido tanto, ha habido una devaluación cultural tan grande que yo no sé si ahora una película así sería un éxito.

¿Por qué El lado oscuro del corazón 2?

(suspira) Yo había tenido ganas de continuar la historia con un Oliverio maduro y había escrito alguna cosa, pero el hecho decisivo fue que apareció un productor y me dijo te gustaría hacer la segunda parte y yo dije sí. A la distancia, no me arrepiento de haberla hecho, creo que el error que cometí fue ponerle El lado oscuro del corazón 2, eso perjudicó mucho la película. La acogida del público fue tibia.


¿Es verdad que hubo un problema legal con Universa porque plagiaron Hombre mirando al sudeste?

Rodaron K-Pax que era un remake de Hombre mirando al sudeste y nunca dijeron nada, ni pidieron derechos ni nada. Hasta aquí no ha avanzado en nada el asunto. Hicimos el reclamo y no contestaron. Fue un robo y el trámite legal es como David contra Golliath.


¿La gente creía más en el amor antes?

No, la gente era más culta, estaba más informada. En los tiempos del estreno de El lado oscuro del corazón había filas de gente para ver la película y el promedio de edad eran 20 años. Ahora, en mi escuela yo me agarro la cabeza cuando oigo que hay estudiantes que están a puntos de graduarse y les hablas de ciertos autores y no tienen ni idea, porque no han visto nada de cine. Ha habido una especie de reivindicación o exaltación de la incultura, y desprestigio a los sentimientos. Hay líderes de televisión en la Argentina que son casi perversos que dicen ‘mira que vivo soy, soy bruto no leo’ el tonto es el que estudia, el que lee. El público que va al cine son mayoritariamente ‘comedores de popcorn’ y van a ver explosiones y efectos especiales.

¿Cómo están las condiciones para hacer cine en la Argentina?

Están mejor a nivel de producción se está filmando mucho, el problema sigue siendo el tema de la distribución y exhibición se estrenan demasiadas películas, están muy poco tiempo en cartel. Se están produciendo demasiadas porque no llegan a estrenarse. Es un fenómeno complejo que tiene que ver con la proliferación de escuelas de cine que están formando directores a granel.


¿Qué planes tiene luego de tus dos películas?

La idea es parar un poco y tomarme este año. He hecho dos películas y fue mucho, se dio sencillamente aparecieron los dos productores juntos, pero es muy intenso hacer dos películas en un año. Quiero hacer algo distinto ahora, quiero hacer teatro. Yo antes de escribir para cine escribí para teatro y ahora tengo ganas de diversificar un poco la creatividad.

¿Literatura también?

No, no me arriesgo a tanto pero quiero escribir un libro del cuál tengo un título que es Todo gracias al cine, y que quiero que más que mis memorias sea un testimonio de agradecimiento al cine por todo lo que me ha dado.


¿Entre tus autores favoritos?

Un señor que a veces me enoja mucho, pero que sigo amando que es Jean Luc Godard. Es insoportable, pero lo amo. Le preguntó ‘por qué me aburrís tanto’. Tiene a un personaje sentado leyendo diez páginas de un libro. Pero tiene escenas de una belleza que no son habituales en el cine. Ese es una de los principales responsables de que yo haga cine. Están también Tarkowsly, Fellini.

¿Entre tus colegas a quien admiras?

A Leonardo Favio de quien fui ayudante en su primera película, es el que más me gusta. Después hay cosas muy interesantes como las que hace Lucrecia Martel. Me encanta la actuación de Julio Chávez creo que es el mejor actor que tiene la Argentina, El custodio es un peliculón. Me gustó muchísimo y el trabajo de Julio es descomunal.


¿Trabajas siempre con la misma gente?

No, algunas veces repetí pero últimamente estoy haciendo pruebas cada vez trabajo con gente más joven. Y estoy incorporando de manera voluntaria e inevitable cada vez más mujeres en los equipos. La última película que hice, desde la directora de fotografía todo el equipo de cámara eran mujeres que era un rubro que antes no había. Las mujeres están copando todos los espacios, son más maduras y nos llevan mucha ventaja.


¿Cómo te ha tratado el cine?

Es un negocio muy cruel el del cine pasas dos años trabajando poniendo todo, incluso tu casa, tus bienes y en una semana fuiste. Es un negocio de una crueldad como los hay pocos. Es todo o nada. Pero para ser un director de mi riesgo, de mi estilo que es muy personal y que no ha hecho concesiones, no me puedo quejar me ha ido bastante bien. He hecho 12 o 14 películas y me ido muy bien comercialmente en la mitad. Pero igual hace tiempo que tengo claro que el éxito es hacer la película que uno quiere hacer. Me aterra que pueda terminar una película y que no me guste.

¿Hasta donde te han llevado tus películas?

Geográficamente tan lejos como Calcuta, pero en experiencia vital a estar toda una noche en una ‘villa miseria’, a tomar el té y hablar sobre la muerte con un Primer Ministro de la India, que apuntaba a una de mis películas y me preguntaba por cada escena o a que García Márquez me ofrezca uñas de cangrejo en un platito en La Habana, si no hubiera sido por el cine nunca hubiera estado ahí. El cine es como una alfombra mágica tanto para el espectador como para el cineasta.


Foto y texto: Paulina Simon T.

martes, 6 de marzo de 2007

Entrevista al día

Esas no son penas: ‘El cine en el que todo hierve y nada explota’
Anahí Hoeneisen y Daniel Andrade directores de Esas no son penas


¿Quiénes son? Anahí produjo y distribuyó Fuera de juego. Daniel ha dirigido la fotografía de Cuando me toque a mí, 1801-1810 Mientras llega el día, etc. Han trabajado en cortos, es el primer largometraje de ambos como directores


La película ecuatoriana estará este mes en el festival de Miami, Mar del Plata, Toulouse y Guadalajara. En el Ecuador se estrena el 13 de abril

* ENTREVISTA

En un ambiente familiar y conocido - ya que la sala de su casa era una de las locaciones de la película- los cineastas Anahí Hoenesein y Daniel Andrade cuentan como ha sido su experiencia en la creación de Esas no son penas, la primera cinta ecuatoriana que se estrenará en el país el 13 de abril.
Esas no son penas es la historia de cuatro amigas que no se han visto desde hace 13 años y que se reúnen debido a la enfermedad de una de ellas. La cinta tuvo éxito en varias funciones de preestreno y ha sido muy bien recibida en festivales internacionales.
Daniel y Anahí compartieron la dirección de la película. Ella escribió el guión y cumplió la ilusión que tenía de actuar, mientras él, la suya de editar. Finalmente el resultado es una película que representa el tipo de cine que ambos quieren hacer.

¿Cómo nació la idea de Esas no son penas?

AH: Nació como una necesidad de encontrar respuestas, de hacerse preguntas. En un inició no tenía forma de película, empecé a escribir anécdotas como escenas, primero fue un personaje, luego fueron aumentando las mujeres, nació después la idea de que eran amigas y ahí empezó a crecer la historia. El segundo borrador se lo mostré a Daniel y junto íbamos discutiendo y decidimos que podía convertirse en una película. La idea fue a larga que la película esté en ese tiempo en el que todo hierve pero nada explota. Quisimos retratar el momento antes de que el esposo descubra que su mujer está con otro, de que la madre sepa que la hija es bulímica y el resultado es una película que a mí me gusta ver.


¿Cómo se eligió al equipo y las actrices?
´
DA: Tanto en el casting como para el equipo técnico tomamos en cuenta que se trate gente cercana. Formamos un grupo pequeño para estar en confianza y locaciones familiares para que las actrices se sientan cómodas lo cual es el centro de la película. En las actrices buscábamos que tengan una cierta energía, pequeños detalles. No queríamos que hagan cosas que no tengan que ver con ellas. No todas tenían experiencia en actuación y queríamos que fluyan naturalmente. La experiencia más importante en el rodaje era lograr todos como equipo ayudar a las actrices en su trabajo, lograr que ningún aspecto técnico sea una prioridad sobre la actuación. Teníamos que hacer todos juntos el trabajo de ayudarles a meterse dentro del personaje y luego que también puedan salir de él.

¿Qué procesos vivió la película?

DA: Luego del rodaje que duró 22 días, más cuatro días que se filmaron un par de meses después de que Anahí dio a luz, empecé a editar. Hice dos cortes que me gustaban mucho y fuimos invitados a la sección de Cine en construcción de San Sebastián donde nos dijeron que la película tenía un gran potencial. Así hicimos muchos cambios y presentamos otra versión en Toulouse hace un año y al volver conseguimos alguien que no esté tan involucrado con la historia para que pueda editarla otra vez. Participamos en el festival Cero Latitud y recibimos una mención especial del jurado. Nos costaba mucho asimilar los cambios que tenía que enfrentar la película, pero finalmente aunque la idea del guión fue cambiando de acuerdo a lo que había sucedido con cada actriz, la historia se convirtió en lo que esperábamos.


¿Cómo fue la experiencia de actuar en tu película?

AH: He actuado en cortos, en talleres de actuación, pero no he actuado mucho y quería ser una de las cinco protagonistas, hasta que me quedé embarazada, pensé no hacerlo, pero si esperaba iban a pasar unos dos años más así que preferimos cambiar al personaje en el guión y así actúo en el papel de Elena.


¿La película resultó ser lo que ustedes querían?

DA: Lo que queríamos era crear un ambiente entre las actrices y con el público y que a través de ese ambiente se digan muchas cosas sin que haga falta decirlas en realidad. Yo veo que hay dos tipos de cine, el que te lleva de la mano y que te hace sentir lo que debes sentir y otro que es el que a nosotros más nos interesa y el que queríamos hacer, que es un cine donde hay silencios, que hace pausas, que le da tiempo al espectador de preguntarse cosas y que exige una atención especial de quienes ven la película.


¿Qué le espera a la película ahora?

DA: Quisimos hacer una película que se mantengan independiente. Ahora que es la película que quisimos hacer u que está terminada se puede vender como un producto, pero lo importante es que no sea haya convertido en un producto antes de estar terminada. Ahora tenemos que buscar a aquellas personas a las que les pueda gustar y los festivales ayudan mucho con eso.
Por otro lado, estamos buscando una manera de hacer películas en el Ecuador que sea sustentable. Estamos tratando de inventar un sistema que nos asegure que cuando terminemos esta película podamos hacer otra y no quedarnos endeudados con la primera y tener que trabajar en otras cosas para poder pagarla. (PST)

* ENTREVISTA: Primicia del blog, sale publicada en Diario Hoy mañana (miércoles 7 de marzo). Esta es la versión más completa
Foto: Paulina Simon

Tiempo de hablar plata

*Cine nacional sigue sin presupuesto

La noche del pasado jueves 1 de marzo el Consejo Nacional de Cinematografía CNC invitó al vicepresidente de la república Lenín Moreno y al Ministro de Cultura Antonio Preciado a un diálogo con los cineastas y personas involucradas con el medio.

El motivo de la reunión en la sala Benjamín Carrión de la CCE fue presentarle al vicepresidente el flamante Consejo de cine y a la vez explicarle que hace falta una intervención política para que el CNC sea incluido en el presupuesto nacional del Estado y obtenga el capital semilla que necesita para despegar con su apoyo al cine nacional.La reunión tuvo un tinte informal y cordial.


Se exhibió un video de Tato Carillo que compila películas de los últimos 30 años se escucharon las palabras de Sebastián Cordero quien hizo énfasis en la importancia mundial que tiene hoy en día el cine latino y la importancia de apoyar al Ecuador para que sea parte de ese momento.


A continuación el ministro poeta expresó su amor por el cine, el vicepresidente confesó: “En las noches de luna llena me convierto en cineasta y salgo a soñar”. Así, quedó sentado que todos gustan del cine, pero flotaron en el aire una enorme cantidad de temas sobre cómo lograr que se establezcan políticas culturales, cómo obtener financiamiento, cómo dar un giro a la producción audiovisual del país para que los ecuatorianos puedan consumir películas, videos y televisión de calidad y concontenidos.Entre el público los directores del Conesup, de Unión latina, los directores, técnicos, actores, músicos, educadores tuvieron oportunidad de formular estas preguntas y recibir respuestas llenas de buenas intenciones: el ministerio dará 150 becas de $500 por seis meses, habrá oportunidad de coproducir con Venezuela, España y Argentina.


Sin embargo, tras ciertas intervenciones que demandaron plazos o respuestas al pedido de presupuesto, el vicepresidente tuvo que admitir que él había venido a aprender de cine y que hacía falta que los cineastas como lo curas de pueblo también busquen respuestas al financiamiento con creatividad.Finalmente, a decir de Jorge Luis Serrano, director del CNC lo más importante de la reunión fue contar con que hay voluntad política por conocer del tema e interesarse cada más con mayor énfasis en las respuesta que merece la cultura.


Para Serrano la reunión sirvió para constatar que el vicepresidente de la República está muy abierto al diálogo, al igual que el Ministro de Cultura con quien el consejo tiene ya una relación fraterna. Sobre el encuentro Serrano dice: “No estaba previsto iniciar una ronda de preguntas, fue una improvisación que el vicepresidente pudo rechazar, pero en su lugar demostró su buena disposición a escuchar y a comprender”


Serrano, quien también se muestra preocupado por lograr una mayor conciencia en el sector más interesado explica finalmente: “El CNC tiene el compromiso de convencer no solo a las voluntades políticas sino a los cineastas para que se involucren en el proceso cultural por el que estamos luchando”. (PST)

* Nota publicada el sábado 3 de marzo en Diario Hoy

lunes, 5 de marzo de 2007

Dios está muerto, viva el folclor

Madeinusa



En Manayaycuna, un pequeño pueblo en medio de los Andes peruanos se esconde el secreto de unas festividades mágicas. Tras la muerte de Cristo el viernes santo a las 15:00 da inicio ‘Tiempo santo’, dos días en los que Dios ha muerto y no puede ver los pecados por lo que los pobladores son libres de hacer su voluntad sin temor. Unos roban, otros beben hasta la inconciencia, todos se entregan a fiestas interminables y el alcalde aprovecha para desvirgar a su hija.
Ese es el contexto fantástico y colorido en el que sucede la película peruana Madeinusa, de Claudia Llosa que se exhibe esta semana en Quito. Madeinusa es la protagonista encarnada por Magali Solier, hija del alcalde que ha sido elegida como la Virgen de la festividad. En el ritmo normal del pueblo y sus extrañas celebraciones irrumpe Salvador, un limeño que por error debe quedarse en Manayaycuna y por curiosidad forma parte de las festividades que terminan de forma truculenta.
La historia de la joven Madeinusa, quien quiere irse del pueblo para ir a Lima es el centro de trama, sin embargo, se queda corta frente a la verdadera idea central que es la invención del ‘Tiempo santo’ y el carisma de un pueblo imaginario que con sus tradiciones y fiestas propias del mestizaje es una invención literaria magnífica. Pero, la historia no hace honor a semejante contexto. El filme resulta pausado, pero la fotografía es muy poderosa. El cuadro andino, el color, el folclor y la extravagancia de un puñado de iconoclastas inofensivos rescatan a la película de caer en el absurdo. (PST)

domingo, 4 de marzo de 2007

Buenos actores jugando a los malos

Los infiltrados
El pasado domingo 25 de febrero, Los infiltrados recibió cuatro premios Óscar: Mejor Guión Adaptado, Mejor Montaje, Mejor Director -tras seis nominaciones fallidas para el ítalo-americano Martín Scorsese- y el mayor galardón a Mejor Película.
No hace falta decir que Los infiltrados no era una de las favoritas al Óscar, al menos no entre el público hispano que tenía la certeza de que la Academia se rendiría a los pies de Babel. Sin embargo, entre los críticos, actores y personas de la industria se ha dicho que hubiera sido un error no darle el galardón a Scorsese y su obra.
La gran ganadora cuenta una historia de policías, ladrones, traidores y espías; todos, piezas clave para la mafia a cargo de Jack Costello (Jack Nicholson) en Boston.Por un lado está Colin Sullivan (Matt Damon), el protegido del gran jefe Costello, quien se convierte en un detective de la Policía para encubrir las fechorías de los suyos.Por su lado, Billy Costigan (Leonardo DiCaprio) estudia en la Academia de Policía, pero por los antecedentes criminales de su familia el único cargo que le ofrecen es el de agente encubierto trabajando para Costello, quien prepara un gran golpe.
Los infiltrados es una cinta altamente violenta, la trama entera es un continuo tiroteo, reguero de sangre, brazos, dedos y columnas rotas, y lo único que justifica aquello es que se trata de la mafia y de policías rudos que hacen lo que les gusta. Es posible que por eso la historia no logra cuajar del todo y tiene un desenlace sorpresivo. No por eso deja de ser una buena película de acción en la que al menos hay una cosa clara: no se trata de ser bueno o malo sino de ser un traidor convincente.
El punto más fuerte de la película es la actuación de Nicholson y la de Leonardo DiCaprio, cada vez mejor en sus interpretaciones. En lo que respecta a Scorsese, siempre fue mejor en los setenta y ochenta, y son las películas de esa época las que debieron conseguirle un buen número de estatuillas.

miércoles, 21 de febrero de 2007

La técnica da vida a las historias

Cada año la tecnología se supera a sí misma y con sus avances hay momentos cinematográficos que se viven con mayor intensidad. Efectos especiales,fotografía, montaje, edición y mezcla de sonido son algunos de los componentes vitales para que cada una de las películas nominadas al Óscar además de contar una historia, sean un documento audiovisual perfecto.
Pese a que estas categorías son consideradas como secundarias en la entrega de las estatuillas doradas son, sin duda, el soporte de producciones magistrales como Babel, Children of Men, Diamantes de sangre que son algunas de las que compiten en esta edición que se celebrará el domingo 25 de febrero con la conducción de la comediante Ellen Degeneres.
Varias de laspelículas de este año tienen en común un enorme despliegue de escenas de acción y los respectivos equipos técnicos demuestran una gran solidez. Uno de los mejores ejemplos es el de Children of Men (tres nominaciones) dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón. Esta cinta cuenta la historia futurista de un mundo devastado. Existen escenas de persecuciones,explosiones y balaceras que suceden en la mitad de un ghetto repleto de personas heridas y el protagonista Clive Owen huye durante unos diez minutos en los que la cámara no se detiene. Se filma todo en un mismo plano sin perder ni un solo detalle.
Es tan intensa la escena que el lente de la cámara es salpicado con sangre y el camarógrafo no se detiene.
En Diamantes de sangre (cinco nominaciones), con Leonardo DiCaprio existen tomas similares durante un enfrentamiento civil. Gracias a la técnica, la historia es todavía más real y las imágenes de mayor impacto. Una de las películas más importantes este año es El laberinto del fauno (seis nominaciones). Tiene gran cantidad de puntos a favor por el diseño del vestuario y el maquillaje. Hay personajes como el fauno y otras criaturas fantásticas que han sido creadas a la perfección. En lo que respecta a la música, la gran nominada es la cinta Dreamgirls, de sus ocho nominaciones, tres son en la categoría Mejor Canción Original. Con un elenco que ha demostrado su talento actoral y musical, la película es un deleite sonoro que incluye un repertorio extenso de música desde los años sesenta. Otras de las participantes son la mega producciones Superman, Poseídon y Piratas del Caribe que postulan a los Mejores Efectos Especiales.
Esta 79. edición llega muy completa tiene las historias, la presencia de estrellas y nuevos talentos, un buen grupo de hispanos nominados y sobre todo la técnica, la música y la fotografía. (PST)

lunes, 19 de febrero de 2007

El mal encuentra su rostro en Whitaker

El último rey de Escocia

Las imágenes de África han sido abundantes en el cine de los últimos años. No precisamente cuadros turísticos, sino sombríos paisajes de muerte, guerra y exterminio. Entre las películas que se reconocen en este contexto se cuenta El jardinero fiel, Hotel Rwanda, Tsotsi y este año dos de las nominadas al Óscar: Diamantes de sangre y El último rey de Escocia. A través de la pantalla el mundo ha podido conocer las masacres en Ruanda, Uganda, Sierra Leona, Kenia y Sudáfrica y en ese sentido es posible que a los espectadores el cuadro de violencia no les resulte muy distinto de lo que ya han podido ver.

Sin embargo, El último rey de Escocia tiene algo adicional a todas esas imágenes sangrientas, a diferencia de sus predecesoras ofrece el retrato de un tirano. En África, por lo que se ve en el cine, parecería que todo sucede sin un responsable, es solo la masa que se enfrenta pero el rostro de las cabezas es un misterio. Esta película demuestra que el mal proviene de una mente y un corazón poseído e inescrutable, el del dictador Idi Amin interpretado por el monumental actor Forest Whitaker, quien incluso alcanza a tener un parecido físico con Amin, sino que es su encarnación absoluta.

El filme cuenta la historia de un joven médico escocés que viaja a África y casi por error se convierte en el médico personal del flamante dictador Amin. Es 1970 y nadie sabe a ciencia cierta que sucede en Uganda, pero corren rumores de que la gente es asesinada por cientos. Nicolás, el médico es un joven inexperto que no sospecha que está en medio de una matanza abominable. La película es absolutamente cruda y gráfica, una muestra del mal que sacude cimientos y que puede espeluznar a un espectador desprevenido. Whitaker es un actor maestro por quien vale la pena estremecerse los 121 minutos de acción y pánico. (PST)